MEDICAMENTOS ANTI-INFLAMATORIOS

EFECTOS TÓXICOS

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Hay analgésicos con propiedades antiinflamatorias y otros que carecen de esas propiedades. Los efectos tóxicos que se presentan a continuación son causados por las propiedades antiinflamatorias.

Existen numerosos analgésicos-antiinflamatorios empleados para alivio del dolor en general y para el dolor de causa reumatológica o traumatológica, en particular. Tienen todos propiedades comunes, no obstante, para el paciente individual alguno puede ser más efectivo y/o menos tóxico que otro. Algunos productos farmacéuticos comercializados son en realidad una combinación de dos o tres antiinflamatorios, lo cual potencia el efecto tóxico de cada uno de ellos. El uso de diferentes productos farmacéuticos, aunque sean tomados en diferentes horarios, también potencia los efectos tóxicos. El uso de antiácidos o el tomar la medicación con la comida reduce la toxicidad gastrointestinal, pero no todos los demás efectos tóxicos.

Los numerosos y a veces graves efectos tóxicos de los antiinflamatorios explican uno de los motivos por qué nuestro enfoque terapéutico se basa en la medicina de regulación neural (terapia neural, ozonoterapia) y en la modulación neuromuscular.

Los efectos tóxicos gastrointestinales pueden aparecer poco después de comenzado el tratamiento, los demás efectos tóxicos, en general, aparecen con el tratamiento prolongado (semanas-meses)

En el individuo portador de enfermedades crónicas y en los mayores de 65 años la toxicidad de estos fármacos se multiplica. La mayoría de los estudios farmacológicos sobre toxicidad de los antiinflamatorios se ha hecho en individuos jóvenes y sanos, o sea que, en realidad, se desconoce la verdadera dimensión del daño que causan en el adulto mayor, en el anciano y en la persona enferma. 

Los efectos secundarios que se han descrito son los siguientes:

Toxicidad gastrointestinal

* dispepsia (malestar digestivo)

* anorexia (pérdida del apetito)

* úlcera gástrica o del intestino delgado

* hemorragia digestiva aguda, hemorragia digestiva crónica 

(pérdida de sangre o materia fecal negro alquitrán)

 

Teóricamente el rofecoxib y el celecoxib no causarían efectos secundarios gastrointestinales aunque sí pueden causar todos los demás efectos tóxicos que se mencionan a continuación.

Toxicidad renal

* insuficiencia renal aguda (puede requerir diálisis)

* nefritis intersticial, necrosis papilar (pueden causar insuficiencia renal y  necesidad de diálisis)

* retención de sodio y agua  (puede causar hipertensión arterial, insuficiencia cardíaca, edema agudo de pulmón)

* hiperpotasemia (puede ser causa de arritmias cardíacas y paro-muerte)

 

Toxicidad hepática

* hepatitis tóxica

Toxicidad en el Sistema Nervioso Central

* cefaleas (dolores de cabeza)

* acúfenos  (ruidos o zumbidos en los oídos)

* síndrome confusional (confusión, delirio, desorientación, alucinaciones)

* trastornos de la personalidad

Toxicidad en la mujer embarazada

* preeclampsia (retención de líquido, hipertensión arterial)

* trabajo de parto prolongado

* aumento del riesgo de hemorragias

 

Toxicidad en el feto y recién nacido

* persistencia de hipertensión pulmonar

* estrechamiento prematuro del ductus arteriosus

* incremento del riesgo de hemorragias

Otros efectos secundarios

* urticaria

* anafilaxia (edema de glotis)

 

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Efectos secundarios de los AINES. Revisión.

Juan Carlos Albornoz A. . Residente de Traumatología .

Hospital Pérez de León.

 

 

Albornoz A JC. Efecto Secundario de los AINES. Revisión . Revista de la Sociedad Médico Quirúrgica del Hospital de Emergencia Pérez de León. 1997;28(1):48-54.

Abstract:

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) son uno de los medicamentos más prescritos en la práctica médica. Debido al volumen de su empleo, los efectos secundarios producidos por su uso son muy frecuentes, en especial sobre el tracto gastrointestinal. En este trabajo se realiza una revisión de los últimos avances en la comprensión y la prevención de la toxicidad por AINES .

 

Resumen:

Nonsteroidal anti-inflammatory drugs (NSAIDs) are among the most commonly prescribed drugs in medical practice. Due to the large amount of this drugs employed, the side effects associated with them are very common, especially gastrointestinal lesions. In this paper is made a review of the last advances in the understanding and prevention of NSAIDs toxicity.

 

PALABRAS CLAVES:

ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS- EFECTOS SECUNDARIOS.

 

 

INTRODUCIÓN.

Los antiinflamatorios no esteroideos son las drogas más comúnmente empleadas en práctica médica , en E.U.A. se prescriben alrededor de 60 millones de recetas al año. (1). Son usados en el tratamiento de enfermedades reumáticas o degenerativas de las articulaciones y en el alivio del dolor e inflamación muscular y osteoarticular post-traumático. Son conocidos desde 1763 con el descubrimiento del ácido acetilsalicílico (AAS) en la corteza del árbol de sauce por el reverendo Edmont Stone.(2) Posteriormente han aparecido gran cantidad de AINES, básicamente con la finalidad de reducir los efectos indeseables que el AAS produce, en especial la toxicidad gastrointestinal. En este artículo se tratan los recientes avances en la comprensión de la toxicidad por AINES; las medidas profilácticas más adecuadas que se deben emplear con su uso, y el desarrollo de nuevas drogas cada vez más inocuas.

 

 

EFECTOS SECUNDARIOS DE LOS AINES.

GASTROINTESTINAL.

El efecto deletéreo de los AINES que con mayor frecuencia se observa es sobre el tracto gastrointestinal. En E.U.A. se calcula que por cada 10.000. prescripciones escritas ocurren 2 casos de toxicidad gastrointestinal.(3) Si se tiene en cuenta el volumen de productos expendidos se ve que esta cantidad no es nada despreciable.

Se calcula que entre el 30 y el 50% de los pacientes que mueren de complicaciones relacionadas con enfermedad úlcero-péptica habían tomado recientemente AINES.(1).

Patogénesis.

Los AINES producen toxicidad gastrointestinal tanto por la acción directa del medicamento sobre la mucosa como por su efecto sistémico, es por esto que los preparados parenterales no están libres de efectos colaterales.(4).

Para entender el efecto secundario de los AINES hay que entender su mecanismo de acción. Desde 1971 , gracias al trabajo de Sir Jhon Vane, se conoce que el principal mecanismo de acción de los AINES es debido a su acción inhibitoria sobre la enzima ciclo-oxigenasa (5). La enzima ciclo-oxigenasa convierte el ácido araquidónico en prostaglandina, que es un potente pro-inflamatorio. El problema está en que también inhiben la producción de prostaglandinas E 1, E 2, I 2, y F 2, que a nivel gastrointestinal incrementan la producción de bicarbonato, preserva la microvasculatura de la mucosa e incrementa su regeneración.(1). Estas prostaglandinas "buenas", que tienen una función fisiológica de protección sobre el tracto gastrointestinal, son inhibidas por los AINES tradicionales.

Recientemente se ha descrito que no existe una sola ciclo-oxigenasa sino dos: la COX-1 y la COX-2. (6). La COX-1 está involucrada en la producción de las prostaglandinas "buenas" antes descritas, que tienen efecto fisiológico en la mucosa gástrica, riñón y endotelio, mientras que la COX-2 lo está en las prostaglandinas encargadas del proceso inflamatorio. El AINE ideal debe inhibir selectivamente a la COX-2.

 

Distintos tipos de AINES y su efecto gastrointestinal.

Una de las preguntas que más interesan al médico cuando prescribe AINES es cual tiene menor toxicidad gastrointestinal. El descubrimiento de las dos ciclo-oxigenasas nos ha aclarado esta pregunta, ya que el AINE con mayor especificidad sobre la COX-2 será el que menores efectos secundarios posea.

En 1993, Meade y cols. realizaron una estudio in vitro sobre cuales AINES inhiben con mayor selectividad a la COX-1 y cuales a la COX-2. Los AINES que eran igualmente selectivos tanto a la COX-1 como a la COX-2 fueron flubiprofen, ibuprofen y meclofenamato. Los que inhibían selectivamente a la COX-1 fueron piroxican, indometacina y sulindac. Un metabolito de nabumetone fue el más selectivo hacia la COX-2, 7 veces más que hacia COX-1. (7). A pesar de que se trata de un estudio in vitro, los resultados coinciden con un estudio in vivo que reportó que sólo el 0,1% de los usuarios crónicos de nabumetone sufrían complicaciones gastrointestinales comparado con el 2 a 4% de los usuarios de AINES en general.(8) y con una revisión epidemiológica efectuada en 1994 que indica que los AINES involucrados en más casos de toxicidad gastrointestinal son piroxican e indometacina (9). No hay evidencias de que nimesulide tenga menor toxicidad gastrointestinal que el grupo de AINES en general.(10).

Existe una nueva serie de AINES, aún no en el mercado, específicos para la COX-1. El más estudiado es el meloxican, derivado del ácido enólico que ha demostrado tener menor toxicidad gastrointestinal y renal que sus congéneres. El futuro de la investigación en AINES está en el desarrollo de drogas de este tipo .(11,12).

 

 

Profilaxis contra toxicidad gastrointestinal por AINES.

 

¿Cuándo debe usarse protección gástrica? Lo primero que debe establecerse es si el paciente pertenece al grupo de alto riesgo. En la tabla 1 se especifican los factores de alto riesgo en el uso de AINES: (13,14,15,16).

 

 

Tabla 1

PACIENTES DE ALTO RIESGO:

* Edad › 65 años

* Antecedente de enfermedad úlcero-péptica.

* Uso concomitante de esteroides

* Uso de más de un AINES.

* Uso de AINES por más de 3 meses.

 

 

 

Si el paciente pertenece al grupo de alto riesgo el uso de AINES debe ser evitado y emplearse un analgésico del grupo no AINES. Si el uso de AINES no puede ser evitado, deben emplearse los que son inhibidores selectivos de la COX-2 , en la menor dosis posible y acompañados de protección gástrica.(16,17)

¿Qué tipo de protección gástrica debe emplearse?.

La droga que ha demostrado ser más efectiva en la prevención de la toxicidad gastroitestinal por AINES es el misoprostol (Citotec.(), un análogo de la prostaglandina E1. (18). Los antagonistas H 2 no parecen jugar un papel profiláctico tan efectivo, sin embargo si lo son en el tratamiento de las complicaciones una vez producidas. (19,20)

La administración conjunta de varios medicamentos causa frecuentemente incumplimiento por parte del paciente, en especial del anciano, (21), debido a esto se ha llevado al mercado la asociación diclofenac/misoprostol (Arthrotec () . Estudios sugieren la eficacia de esta combinación en la prevención de toxicidad gastrointestinal sin ser afectada notablemente su potencia antiinflamatoria.(22,23)

 

NO GASTROINTESTINAL.

 

 

RENAL.

Las prostaglandinas ejercen efecto vasodilatador a nivel del riñón, la inhibición de éstas produce disminución en el flujo renal y la filtración glomerular. (24). El uso de AINES está asociado a toxicidad renal, los efectos más comunes son moderados y reversibles, sin embargo las complicaciones relativamente raras de nefritis intersticial y necrosis papilar son por lo general irreversibles. (25) Se ha sugerido que Sulindac es el AINE con menor toxicidad renal (26), sin embargo recientes trabajos ponen en duda esta aseveración .(26,27). Al igual que en las complicaciones gastrointestinales, el uso de misoprostol parece ejercer un efecto protector a nivel renal . (28). La nueva generación de AINES selectiva hacia la COX-2 como el Meloxican, promete reducir la toxicidad renal asociada a estos medicamentos (11).

 

 

REACCIONES ALERGICAS.

 

Las reacciones alérgicas debidas a AINES son más frecuentes de lo que comúnmente se cree. En una revisión de 266 casos de anafilaxia, Kemp y cols. encontraron que el 20% fueron causados por medicamentos, y de este porcentaje más de la mitad correspondió a AINES, superando inclusive a los (-lactámicos. En la mayoría de estos pacientes fue encontrado el antecedente de atopia (29). Es importante el interrogatorio de antecedentes alérgicos antes de iniciar una terapia con AINES.

 

HEMATOLOGICOS.

Todos los AINES inhiben la agregación plaquetaria aumentando el tiempo de sangrado. El uso de éstos debe efectuarse con precaución en pacientes con alteraciones hematológicas y en el caso de la aspirina ser suspendido una semana antes de un procedimiento quirúrgico. Han ocurrido casos de anemia aplástica con el uso de piroxican, y el uso prolongado de sulindac y ácido mefenámico se ha vinculado con anemia hemolítica. (30).

OTROS EFECTOS ADVERSOS.

El uso de AINES puede elevar transitoriamente las enzimas hepáticas; también se han observado casos de hepatotoxicidad asociados a su uso. (30,31). En pacientes sensibles se han observado casos severos de asma desencadenados por el uso de AINES. En el área dermatológica ha descrito reacciones como exantema y prurito. Algunos reportes muestran que la presión arterial puede aumentar con el uso de AINES, sin embargo por la poca magnitud de este aumento (sólo 5 mm Hg) ,no parece estar implicado en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. (32)

CONCLUSIONES:

 

El médico debe estar alerta a la aparición de efectos secundarios cuando emplea AINES. Se debe identificar al grupo de alto riesgo de toxicidad gastrointestinal y tomar medidas especiales cuando se emplean estas drogas. En pacientes del grupo de alto riesgo se deben evitar los AINES, pero si se emplean se deben usar los de nueva generación que son inhibidores selectivos de la COX-2 . Su uso debe acompañarse de protección gástrica, preferiblemente misoprostol. Se debe recordar que los AINES también provocan efectos secundarios en otros sistemas y estar atentos a la aparición de éstos. El futuro de la investigación en AINES está en el desarrollo de fármacos más seguros, basados en la comprensión su mecanismo de acción .

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

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3.- Goodman TA,Simon LS. Minimizing the complication of NSAID therapy. J Musculoskel Med, 1994; 11:33-46.

4.- Estes LL, Fuhs DW, Heaton AH, Butwinick CS. Gastric ulcer perforation associated with the use of injectable ketorolac. Ann Pharmacother. 1993;27:42-43.

5.- Vane JR. Inhibition of prostaglandin synthesis as a mechanism of action for the aspirin-like drugs. Nature 1971;231:232-5.

6- DeWitt DL, Meade EA, Smith WL. PGH synthase isoenzyme selectivity:the potential for safer nonsteroidal antiinflammatory drugs. Am J Med. 1993;95 (suppl 2a) 40S-44S.

7.- Meade EA, Smith WL, DeWitt DL. Differential inhibition of prostaglandin endoperoxide synthase (ciclooxygenase) isoenzymes by aspirin and other non-steroidal anti-inflammatory drugs. J Biol Chem 1993; 268:6610-6614.

8.-Roth SH. Upper gastrointestinal safety with nabumetone. J-Rheumatol.1992 Nov Suppl 36: 74-9.

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10.-Davis R, Brogden RN. Nimesulide. An update of its pharmacodynamic and pharmacokinetic properties and therapeutic efficacy. Drugs. 1994; 48(3):431-54.

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29- Kemp SF, Lockey RF, Wolf BL, Lieberman P. Anaphylaxis. A review of 266 cases. Arch Intern Med. 1995;155:1749-54.

30.- Tintinall JE, Ruiz E, Krome RL. Emergency Medicine. A comprehensive study guide. Editorial McGraw Hill. Cuarta edición.1996. 793.

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32.- de Leeuw PW. Nonsteroidal anti-inflammatory drugs and hypertension. The risks in perspective. Drugs 1996;51(2) : 179-87.

 

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ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS (M01A)

INFORMACIÓN GENERAL

Son un grupo de fármacos que actúan bloqueando la síntesis de Prostaglandinas y su efecto es antiinflamatorio, analgésico (disminuye el dolor) y antipirético (baja la fiebre). Los productos que tienen estas propiedades los diferenciamos por sus efectos secundarios y por la duración del efecto producido.

El piroxicam permite una sola toma diaria, y otros productos como el diclofenac (en comprimidos de liberación retardada), el tenoxicam, el sulindac o el diflunisal, que suelen ser relativamente bien tolerados, se administran dos veces al día. El resto se suelen tomar 3 veces al día.

El ácido acetilsalicílico (AAS) sigue siendo el medicamento de elección bajo un criterio estricto de coste/eficacia como antiinflamatorio, pero sus grandes efectos gastrointestinales le han dejado como una alternativa más. Los preparados micronizados, solubles o tamponados de A.A.S. (acetilsalicilato de lisina) pueden mejorar la tolerancia gástrica.

Las pirazolonas (fenilbutazona, dipirona) tienen acción antiinflamatoria muy potente pero como tienen efectos secundarios graves en la sangre, sobre todo discrasias sanguíneas, han sido sometidos a restricciones.

La indometacina también tiene una incidencia elevada de efectos gastrointestinales y sobre el S.N.C. (cefaleas, vértigo, etc.).

El diclofenac es el antiinflamatorio no esteroideo (AINE) más vendido en España, y como la incidencia de efectos adversos es comparativamente baja, no puede decirse que sea mala elección.

El ibuprofeno tiene un excelente historial de seguridad, pero es un antiinflamatorio débil y se tiende a usar más como analgésico.

El ácido meclofenámico es el antiinflamatorio más potente de su grupo, pero produce frecuentemente diarrea como efecto secundario.

Los analgésicos puros como el paracetamol tienen mejor tolerancia gastrointestinal y puede ser de utilidad en casos donde la sintomatología predominante es el dolor y no la inflamación.

Todos se indican en general para procesos con inflamación como reumatismos (inflamatorios y degenerativos), artritis reumatoide, espondiloartrosis, artrosis, espondiloartrosis anquilopoyética. A veces también en procesos sin inflamación y con dolor, bursitis, tendinitis, tenosinovitis, esguinces y capsulitis (inflamación de articulaciones, cápsula y tendones).

Hay que tener siempre en cuenta que pueden producir dolor de estómago, sensación de pesadez en el estómago, acidez , nauseas, vómitos, vértigo, dolor de cabeza, fatiga, sueño y aumento de la cantidad de orina por la noche. A veces pueden llegar a producir úlcera de estómago, zumbido de oídos, vértigos (con dosis elevadas).

Más ocasionalmente, erupciones en la piel y urticaria. Y muy raras veces producen alteraciones en las células de la sangre y en la coagulación.

No deben darse nunca en caso de alergia al fármaco, asma con intolerancia a AINEs, úlcera péptica, embarazo, madres lactantes, y en pediatría (excepto el paracetamol y diclofenac).

Debe evitarse dar fenilbutazona en caso de enfermedades cardiovasculares, en epilepsia y en pacientes tratados con Insulina o antidiabéticos.

El fentiazac se desaconseja en el embarazo, especialmente en los días anteriores al parto por riesgo de adinamia uterina y cierre prematuro del ductus arterioso.

No se deben asociar estos medicamentos con anticoagulantes orales, sales de litio, digoxina, antihipertensivos y diuréticos, por aumentar o reducir su efecto.

Al asociar aceclofenac o piroxicam con AAS se puede reducir el efecto de ambos.

 

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Más del 60% de los pacientes con enfermedades reumáticas toman antiinflmatorios no esteroideos (AINE) para el tratamiento crónico del dolor

Los antiinflamatorios generan en España más muertes que el Sida

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Luis Medina

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"Se estima que cada año mueren en España aproximadamente unas 2.100 personas como consecuencia de una hemorragia digestiva o una perforación de estómago ocasionadas por antiinflamatorios no esteroideos (AINE)", ha afirmado el doctor Ángel Lanas, del servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico Universitario de Zaragoza, en el contexto del I Foro Nacional de la Liga Reumatológica Española (LIRE), celebrado recientemente en Madrid. Estos datos suponen que en nuestro país los efectos adversos gastrointestinales por antiinflamatorios son la causa del 11% de los fallecimientos que se producen anualmente por enfermedades del aparato digestivo (19.000 en el año 2000) -excluyendo los tumores- y que generan más muertes que el sida (1.717 en el año 2000).

"Los efectos adversos de los antiinflamatorios", señaló el doctor Javier Paulino, presidente de la LIRE, "constituyen un problema especialmente preocupante para los enfermos reumáticos y debería ser contemplado por las autoridades sanitarias como un problema de salud pública al que dedicar los recursos necesarios".

En España hay aproximadamente entre seis y siete millones de enfermos reumáticos. Según los datos aportados por el estudio EPISER, realizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER), el 60% de los pacientes con dolor reumático utilizan los antiinflamatorios como tratamiento sintomático del dolor. Los datos del estudio definen con claridad el problema del tratamiento crónico del dolor con los AINE: cada año se producen en España más de 123.000 casos de úlcera y 41.000 casos de hemorragia digestiva, que generan 1.300.000 consultas médicas y 40.000 ingresos hospitalarios. Todo ello, supone unos costes directos para el Sistema Nacional de Salud de más de 320 millones de euros anuales.

Se han identificado distintos factores de riesgo que predisponen a los pacientes a sufrir estos efectos adversos, y que es necesario conocer para mejorar la seguridad de la utilización clínica de los antiinflamatorios: edad superior a 60 años y especialmente a 75, hemorragia digestiva previa, antecedentes de úlcera péptica y existencia de enfermedad cardiaca. El consumo de alcohol, el hábito de fumar y el tratamiento simultáneo con aspirina a dosis bajas, anticoagulantes o corticoides pueden también favorecer la aparición de los efectos adversos gastrointestinales.

 

Alternativas eficaces

"Se ha comprobado", añadió el doctor Lanas, "que 2-3 de cada cien pacientes tratados con AINE desarrollan una complicación gastrointestinal grave. De ellos, 5-6 de cada cien fallecerán por esta causa". Los datos disponibles indican, por ejemplo, que un 80% de las muertes achacables a una úlcera gástrica ocurren en pacientes que están sometidos a tratamiento con antiinflamatorios. "El problema es aun mayor -concluye- si se tiene en cuenta que en torno al 50% de estos episodios son evitables".

Según este experto, para reducir las complicaciones digestivas por antiinflamatorios en pacientes de riesgo caben dos alternativas. Una es añadir un gastroprotector -un inhibidor de la bomba de protones (IBP)-. La otra, es prescribir rofecoxib o celecoxib, ambos inhibidores de la COX-2 (coxib). Como señala un reciente documento de consenso entre la Asociación Española de Gastroenterología y la Sociedad Española de Reumatología, ambas alternativas son igualmente eficaces para el tracto digestivo superior. La ventaja de los coxib sobre la gastroprotección con IBP reside en que con ellos se da una menor frecuencia de complicaciones gastrointestinales bajas.

 

El visado

Sin embargo, las autoridades sanitarias han limitado el acceso de los pacientes a estos fármacos, amparándose en razones económicas, ya que su coste es superior al de los antiinflamatorios tradicionales. Una medida que encuentra una creciente oposición por parte de especialistas y pacientes.

 

Los efectos adversos de los antiinflamatorios deberían contemplarse como un problema de salud pública.

"De cara a reducir el gasto sanitario", afirmó el doctor Lanas, "más que castigar o limitar la prescripción de un fármaco potencialmente caro pero eficaz y seguro, se debería adecuar la prescripción de ambas opciones terapéuticas a sus indicaciones específicas. Un fármaco caro correctamente utilizado puede ahorrar dinero al sistema sanitario. Existen datos para pensar que éste puede ser el caso de los coxib y existen también datos que señalan que dos tercios del gasto sanitario originado por los antiinflamatorios se debe a la prescripción inadecuada de gastroprotectores".

"Los pacientes reumáticos", explica el doctor Javier Paulino, presidente de la FEPAR, "tienen el derecho a exigir el acceso libre al tratamiento más eficaz y seguro para combatir el dolor. Un derecho, que adquiere una especial relevancia en el caso del tratamiento del dolor con antiinflamatorios. Las aproximadamente 2.100 muertes que se producen cada año en España por el uso de estos fármacos son un precio demasiado alto ante la posibilidad de evitar al menos un 50% e incidir de una manera más que positiva en la racionalización del gasto sanitario y en la seguridad del paciente".

"Los pacientes" señaló Benito Marcos, un paciente reumático que ha sufrido este tipo de complicaciones gástricas, "tenemos que exigir a los médicos que nos den los tratamientos más eficaces y seguros que estén disponibles. Pero lo cierto es que estamos comprobando cómo las autoridades sanitarias están limitando nuestro derecho a ser tratados con los medicamentos más seguros con directivas que, como el visado para los coxib, restringen su prescripción atendiendo a razones económicas y no a la seguridad de los pacientes".

 

La experiencia del paciente

   

  Benito Martos es un paciente con artritis reumatoide que ha sufrido las consecuencias de un tratamiento prolongado con antiinflamatorios. "Los pacientes reumáticos -explica- en general no estamos suficientemente informados de los riesgos reales de un tratamiento prolongado con antiinflamatorios. Siempre te lees el prospecto y ves el apartado de efectos adversos. Pero aunque el médico te advierte de que existe la posibilidad de que se produzca alguna complicación gastrointestinal, no eres consciente de la verdadera dimensión del riesgo".

   

  A Benito hace dos años que se le diagnóstico una úlcera de estomago por antiinflamatorios, después de un tiempo de tratar puntualmente sus molestias gástricas con antiácidos. Su experiencia como paciente le ha concienciado del riesgo que sufren los 2.000.000 de pacientes reumáticos que, como él, en la actualidad están siendo tratados con antiinflamatorios. Pero también le ha permitido comprobar la insuficiente información que sobre este tema tienen los pacientes. "Los pacientes -dice- tenemos que exigir a los médicos que nos den los tratamientos más eficaces y seguros que estén disponibles. Pero lo cierto es que estamos comprobando cómo las autoridades sanitarias están limitando nuestro derecho a ser tratados con los medicamentos más seguros con directivas que restringen su prescripción atendiendo a razones económicas y no a la seguridad de los pacientes".

   

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Primer estudio que cifra la mortalidad por su consumo en España

Los AINE originan mil muertes al año por gastrolesividad

 

El uso común de los antiinflamatorios no esteroides (AINE), que un 20 por ciento de la población adulta española consume durante al menos un mes al año, no debe hacer olvidar sus riesgos, si se tiene en cuenta que este grupo terapéutico origina mil muertes anuales en España por complicaciones gastrointestinales, según los resultados de un estudio de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG), presentado en la reunión nacional de la sociedad celebrada en Madrid.

V. Valero mvalvanera@recoletos.es

Los datos del estudio fueron recopilados en 2001 a través de dos estudios paralelos que recogían el Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD) de más de doscientos hospitales españoles, que representan más del 80 por ciento de los ingresos hospitalarios en todo el Sistema Nacional de Salud. En 2001 se registraron en España 50.000 ingresos hospitalarios producidos por hemorragia digestiva o perforación, de los cuales 15.000 fueron motivados por el consumo de AINE. De las 50.000 personas que ingresaron por complicaciones de este tipo, 2.600 fallecen, y de estos fallecimientos, mil han sido producidos por el consumo de AINE. Además, los trastornos producidos por los AINE suponen un gasto de alrededor de 35 millones de euros al año en nuestro país, gastos de 117.500 estancias hospitalarias que suponen la ocupación permanente de unas 400 camas.

"El estudio pone dimensión a un problema, hasta ahora no cuantificado en España y con estimaciones alejadas de la realidad, y que supone que uno de cada diez mil personas que consumen AINE mueren, la mayoría con edad superior a 70 años, el 25 por ciento con historia previa ulcerosa y más del 50 por ciento con patología cardiaca", según explicó a CF Ángel Lanas, nuevo presidente de la AEG y coordinador del trabajo.

Lanas afirma que los resultados deben ser base para medidas preventivas.

A su juicio, "hay que considerar los AINE como fármacos con un riesgo mayor al de otros medicamentos cuya prescripción se controla más, y se puede garantizar su uso seguro al estar perfectamente identificados los factores de riesgo". En este sentido, lamenta que "sólo dos de cada diez pacientes con factores de riesgo reciben medidas preventivas, como la coadministración de un inhibidor de la bomba de protones o un gastroprotector".

Edad, historia y AAS

Lanas recuerda que hay tres preguntas obligadas al prescribir o dispensar un AINE: si el paciente es mayor de 65 años, si tiene historia digestiva previa y si toma AAS, incluso a dosis de profilaxis cardiovascular o terapia anticoagulante oral, porque en estos casos habría un riesgo aumentando de complicaciones gastrointestinales y el riesgo de hemorragia digestiva se llega a multiplicar con el uso concomitante de AAS.

Al ser España un país con un elevado consumo de fármacos, Lanas afirma que "hay mucha automedicación, no exenta de riesgos".

Por ello, subraya la necesidad de "educar a la población en el uso racional de los analgésicos". "En el caso de problemas crónicos, el tratamiento debe de ser instaurado por el médico, y en dolores leves hay que optar por el medicamento más seguro administrado por el menor tiempo y a la dosis menor con el consejo del farmacéutico", explica.

Respecto a la alternativa de los coxib para evitar la gastrolesividad de los AINE, Lanas indica que "han demostrado la superioridad gastrointestinal sobre los AINE clásicos, aunque a otros niveles su eficacia es similar". "La AEG tiene datos preliminares de la práctica clínica habitual, cuyos resultados definitivos publicaremos a finales de año, en los que se demuestra que los coxib son fármacos muy seguros, ya que el riesgo de asociarse a la hemorragia digestiva es muy bajo y equiparable al paracetamol", asegura.